Gestión de riesgos

Redeia tiene establecido un Sistema de gestión integral de riesgos con el fin de facilitar el cumplimiento de las estrategias y objetivos de la compañía, asegurando que los riesgos que pudieran afectar a los mismos sean identificados, analizados, evaluados, gestionados y controlados de forma sistemática, con criterios uniformes y dentro del nivel de riesgo aceptable aprobado por el Consejo de Administración.

El Sistema de gestión se desarrolla de acuerdo con el estándar ISO 31000, sobre los principios y directrices en la gestión de riesgos y tiene un carácter integral y continuo, consolidándose dicha gestión por unidad de negocio, filial y áreas de soporte en el ámbito corporativo.

El Grupo dispone de una Política de gestión integral de riesgos, revisada y actualizada durante el año 2021 y un Procedimiento general de gestión y control integral de riesgos, basados en el Marco Integrado de Gestión de Riesgos Corporativos COSO ERM 2017 Enterprise Risk Management.

Política de gestión integral de riesgos

El Consejo de Administración tiene la responsabilidad de aprobación de la política de gestión integral de los riesgos, así como el conocimiento y seguimiento periódico de los sistemas de control interno, prevención e información. Dos veces al año, el Consejo procede a la revisión del sistema de control de riesgos y de los riesgos relevantes, sin perjuicio de la información que recibe regularmente de la Comisión de Auditoría en el marco del seguimiento que ésta lleva a cabo de forma permanente.

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Riesgos emergentes del cambio climático

Los riesgos asociados al cambio climático son especialmente importantes por la función de Red Eléctrica como transportista y operador del sistema eléctrico español, ya que los cambios regulatorios y tecnológicos necesarios para la transición energética (requerida para alcanzar los objetivos climáticos) plantean una serie de retos e incertidumbres. Por lo tanto, debido a su impacto potencial en el negocio y a su probabilidad en el largo plazo, se han identificado como unos de los riesgos emergentes más relevantes para la organización y se ha desarrollado una metodología específica para su identificación, priorización y cuantificación.

Entre los riesgos emergentes asociados al cambio climático, se han evaluado los riesgos físicos asociados a la modificación de las variables climáticas que pueden afectar a las instalaciones o a los servicios que presta el Grupo y los riesgos de transición, asociados a los cambios que implica la lucha contra el cambio climático: regulatorios, tecnológicos, de mercado y reputacionales. Además, tal y como se incluye en las recomendaciones de la Task Force on Climate related Financial Disclosures (TCFD), se han considerado distintos escenarios, diferentes para los riesgos físicos y de transición. Los riesgos físicos más importantes son los relacionados con la afección a las instalaciones de intemperie (líneas eléctricas) por eventos extremos (viento) y con los incendios bajo las líneas y en el entorno de las subestaciones eléctricas. Por su parte, los riesgos de transición más relevantes están relacionados con las dificultades para poner en servicio las infraestructuras necesarias para el cumplimiento de los objetivos de la transición energética. La información sobre su impacto potencial en el negocio y las medidas de mitigación implementadas se pueden consultar en detalle en el Informe de Sostenibilidad 2021.